AHORA Y SIEMPRE

Quizá los padres norteamericanos que se sientan junto a sus hijos a ver The Osbournes lo hacen para reírse de un personaje estrambótico y su no menos chiflada familia y, a buen seguro, ven en ello una terapia para que sus hijos perciban los estragos que las drogas pueden hacer en una persona. Sin embargo, la gran mayoría de los espectadores de la serie serán patéticos ciudadanos que desconocen estar observando a uno de los hombres que participó en la creación de una de las últimas revoluciones que se han dado en el mundo de la música. De aquello han pasado ya más de treinta años, pero lanzamientos como el reciente Past Lives o el ver en infinidad de bandas actuales cómo su música sigue siendo el principal referente, son buena prueba de que su legado sigue vivo y que su obra mantiene la misma vitalidad y fuerza contracultural que el mismo día que vio la luz. Y eso es algo que un sistema que intenta parodiar la figura de uno de sus creadores no podrá derrumbar.

Reportaje: Juan E. Tur

El nacimiento de Black Sabbath, de los Sabbath de Ozzy, es, como sucede con las bandas que han hecho historia, netamente legendario y, como parte que es de la leyenda, mucho de lo que se dice de ellos es mentira. No obstante hablar de su creación y desarrollo es hablar de heavy metal, de su génesis como género y de su significado y aportación. No es gratuito que fuera un expresidiario seguidor de los Beatles y otros tres jóvenes que sólo encontraban en la música la salida a un futuro rutinario y desesperanzador en la ciudad industrial de Birmingham, los que sentaran las bases del género. Y es que, por mucho que Jimmy Hendrix aportara un nuevo modo de entender la guitarra, que Led Zeppelín endurecieran el sonido que reinó en los sesenta o que Deep Purple devolvieran el rock a la calle, fueron Black Sabbath los que dieron un giro definitivo al rock de los últimos treinta años.

No fue así casualidad que los Sabbath, que habían adoptado dicho nombre de uno de sus temas más celebrados -tras desechar los iniciales de Polka Tulk y Earth- vistieran de negro y apuntaran hacia una estética demoníaca. Las promesas de la revolución hippie, como a muchos de los jóvenes de su generación, les había pasado por alto, y los mensajes optimistas de la música de la época nada tenían que ver con la realidad que ellos vivían. De ese modo cambiaron los colores por la sobriedad, el espiritualismo por la agresividad, dando como resultado unas primeras composiciones que en su momento fueron despreciadas por el establishment pero que conectaron con toda una generación que todavía esperaba que su revolución se cumpliera. Prueba de ello fue el recibimiento de su debut homónimo, un álbum grabado en apenas 48 horas y sólo acogido por la entonces novata discográfica Vertigo, que pese al rechazo frontal de la crítica fue recibido con los brazos abiertos por el público.

Sus temas grabados en parte en directo, con un Iomi desgranando agresiva y seca psicodelia sobre una base rítmica contundente, y un Ozzy desgranando las letras con su angustiosa voz, les reportaron lenta pero inexorablemente el éxito en su país. No obstante su consagración llegaría con su segundo trabajo, un Paranoid que, acompañado del cambio de manager, les reportó su primera ya exitosa gira norteamericana. Black Sabbath, en el breve periodo de un año, no sólo habían pasado de la nada al reconocimiento internacional: habían demostrado el final de la utopía y el reclamo de una realidad para una nueva generación en la misma cuna de la revolución hippie. Ese torbellino de acontecimientos se ve rodeado de anécdotas como la famosa de las cruces realizadas por el padre herrero de Ozzy regaladas a la banda para alejarla de los malos espíritus o la del cambio de nombre de War Pigs por Paranoid como título de su segundo trabajo debido a la posible censura que se podía efectuar del trabajo en unos EEUU enfrascados en la Guerra de Vietnam.

Si el brujo Alex Saunders fue o no consejero de la banda o si Tommy y compañía eran verdaderos adoradores del diablo es algo que nunca llegará a ser aclarado a pesar de que en innumerables ocasiones los miembros del grupo afirman que el tema les interesó pero que no hasta el punto del fanatismo. Lo que sí es cierto es que toda esta rumorología acompañada de las oscuras letras de la banda generó la repulsa inmediata de los grupos más conservadores de Norteamérica y en consecuencia una publicidad gratuita. Con esta compañía los Sabbath se encontraron con el clima idóneo para convertirse en los reyes del rock merced a sus dos siguientes álbumes. El primero llegaría en 1971 bajo el título Masters Of Reality y supone un nuevo paso adelante en el sonido de los británicos que aportan nuevos pasajes melódicos a su sólida base de riffs reiterativos e hipnóticos. Los tiempos de grabar en cuatro pistas y con el tiempo muy limitado se habían acabado y el grupo podía permitirse desarrollar sus temas hasta el límite, como sucedió en Vol IV, todavía en 1972. Originalmente titulado Snowblind, en honor a su gusto por la cocaína, este álbum significa con su sucesor Sabbath Bloody Sabbath el final del asentamiento del sonido de los británicos que, a raíz de las facilidades que les había dado su éxito y favorecidos por el estado que les provocaban sustancias ilegales, dotaron a su estilo de toda su grandeza. Fue presentando el último como actuaron en el California Jam de 1974 y en esa etapa donde se grabó el directo que supondría el álbum Live At Last editado en 1981 (y tratado con más justicia en su actual formato como parte de Past Lives).

No obstante, tras un periodo de descanso debido a la extenuación de tanta gira y diversos problemas con sus managers, su regreso con Sabotaje fue sólo un espejismo. El álbum, repetía la fórmula de sus anteriores trabajos con éxito y contaba con una serie de temas imprescindibles en la banda, pero el espíritu de Sabbath se empezaba a diluir. Prueba de ello fue el primer aviso de salida de un Ozzy cada vez más fuera de si por el abuso de las drogas. El contexto musical que rodeaba a la banda ya no era el mismo y pese a que Ozzy regresó en seguida a la banda, ésta dio un giro melódico a su nuevo álbum que, acompañado de una desacertadaprotada, hicieron de Technical Ecstasi el primer fracaso de Black Sabbath. La posterior huída y regreso de Ozzy y la constante búsqueda de una vanguardia musical que la banda había perdido a mediados de los setenta por parte de Iommi, hicieron que Never Say Day fuera un segundo fracaso para la banda, siempre hablando en términos relativos, pues el grupo seguía todavía llenando estadios aunque el anfitrión apareciera en un estado constante de embriaguez. En esa situación y en medio de una batalla de egos que duraría casi dos décadas la formación original de Black Sabbath encarnada por Ozzy Osbourne, Tony Iommi, Geezer Butler y Bill Ward se disuelve con la partida del primero.

Hasta 1998 los cuatro músicos no volverían a reunirse para tocar en vivo de nuevo. De esa gira saldría el testimonial directo Reunion y la banda llegó incluso a grabar algún tema nuevo en estudio aunque la solvencia innovadora de sus primeros tiempos será difícil de igualar. Sin embargo, su legado discográfico sigue vivo y como decíamos al principio, toda una serie de bandas han recogido su testigo sonoro. En la actualidad grupos como Cathedral, Queens Of The Stone Age (últimamente en menor medida) o Spiritual Beggars rinden pleitesía a los cuatro de Birmingham con una música que retrocede al lugar donde Sabbath dejaron el testigo, aunque antes de ello grupos contemporáneos como Hawkind o posteriores como Metallica beberían de los riffs de Iommi y las letras de Osbourne y compañía para seguir llevando el rock a una nueva frontera. Sabbath abrieron el camino, descubrieron la nueva senda, y pase lo que pase, les estaremos eternamente agradecidos.


CENTINELA: LA SANGRE NUEVA DEL METAL ESTATAL
M CLAN: CON SUS VIRTUDES Y SUS DEFECTOS
SERIE Z: ES SÓLO ROCK N' ROLL, PERO ME GUSTA
EL ROCK EN EL CINE (II): "ROCK STAR" y "PARTES PRIVADAS",
LA DÉCADA DORADA DEL ROCK DURO A EXA
MEN

SOBER: PASO A PASO
BARRICADA: 20 AÑOS EN LA BRECHA
IN FLAMES: ANTE LA ÚLTIMA FRONTERA

EL ROCK EN EL CINE (I): "SIEMPRE LOCOS" Y "CASI FAMOSOS", DOS MIRADAS DIFERENTES DEL ROCK 70'S
ENTREVISTA A HABEAS CORPUS. "LAS COSAS CLARAS"
BACKYARD BABIES. LOS NUEVOS HÉROES DEL HARD ROCK
EASY RIDER. NUEVA ERA
AVALANCH: EL FUTURO MÁS PROMETEDOR EN ENTREDICHO
EL VIÑA 2002: SEGÚN VUESTRAS PALABRAS
EL VIÑA ARRASA CON MÁS DE 44.000 ESPECTADORES (REPORTAJE FOTOGRÁFICO)
ARRANCA EL VERANO MÁS ROCKERO DE LA HISTORIA DE NUESTRO PAÍS
ENTREVISTA A EL PIRATA. "DESTROZANDO EL OLVIDO"
ENTREVISTA A BOIKOT. "DE ESPALDAS AL MUNDO"